Madres que regañan: Un estudio asegura que son las mejores

Madres que regañan: Un estudio asegura que son las mejores

La tarea de las madres tiene múltiples zonas difíciles de abordar, una de las más complejas, sin dudas, es la crianza de sus hijas. Un estudio a cargo de la Universidad de Essex, en Inglaterra, sirve como aporte para iluminar este tema.

Existen diferentes tipos de madres, las que intentan llevar una educación más relajada para atravesar, sin sobresaltos, los inconvenientes que proponen las diferentes etapas del crecimiento de sus hijas.

También están las madres protectoras, las madres amigas, las madres ausentes, las madres exigentes y las madres poco y para nada autoritarias. Hay una constelación de conductas que van desde la suavidad al seguimiento más “personalizado”.

En este extremo se encuentran las más recias, aquellas que regañan seguido a sus hijas, una forma que durante mucho tiempo no estuvo bien vista e incluso fue muy cuestionada.

El segundo grupo de madres tiene el aval de un estudio psicológico de la Universidad de Essex, en Inglaterra, quien las ubica entre las mejores por su tenacidad para criar a hijas que, cuando se convierten en adultos, logran ser las personas más exitosas.

Ser estrictas no significa que estén todo el tiempo retando y marcándoles los errores a los más pequeños, sino que sólo lo hacen cuando se trata de poner límites y que sus hijas sigan las reglas a pesar de cualquier eventualidad o excusa que se interponga.

Según el estudio de la Universidad de Essex, este tipo de madres pueden determinar una parte muy importante de la vida adulta porque imprimen en su familia, a través de la disciplina, valores indelebles.

A pesar de las críticas hacia las madres más “regañonas” seguramente varios adultas se lo terminan agradeciendo ya que, sin esa formas a veces bruscas, todo hubiese sido muy distinto.

Qué dice la Universidad de Essex sobre las madres

Los científicos y psicólogos analizaron la vida y la conducta de quince mil quinientos jóvenes con una edad entre los 13 y 14 años. En primera instancia, el estudio detectó que las hijas de madres más estrictas y exigentes son propensas a ir a buenas universidades y ganar mejores sueldos.

Lo anterior sólo menciona el aspecto profesional, pero también hay mejoras en el plano personal, ya que estas jóvenes establecen a lo largo del tiempo mejores relaciones a la hora de transmitir y criar a sus propios hijos.

Según el estudio de la Universidad de Essex mientras más altas eran las expectativas de sus mamás, mayores las metas y el esfuerzo de las hijas por alcanzar sus objetivos profesionales y como personas.

Otro aspecto que resalta la investigación de la universidad inglesa es que las jóvenes educadas con mayor nivel de exigencia tienen un menor riesgo de quedar embarazadas durante la adolescencia.

Esto último sucede porque las madres las obligan a estar más enfocadas en desarrollar y completar los estudios y a que planeen el mejor momento para formar su propia familia.

El estudio concluyó que aquellas mujeres que tuvieron una madre “regañona” o estricta son más exitosas que aquellas que fueron educadas por una madre más relajada a la hora de poner límites. /Clarín

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